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El Norte de Castilla 13/02/2005 |
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domingo, 13 de febrero de 2005 |
Una ciudad para la discordia
Constructores, políticos, entidades financieras y jóvenes sin vivienda, protagonistas de un plan polémico
Texto de/J. Moreno. Fotografía de M. Á. Santos
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DESDE comienzos de los años noventa Valladolid no vivía una crispación urbanística tan importante. La suspensión de pagos de la Promotora Social de Viviendas (PSV), y sus reducidos efectos en la capital, no se pueden comparar con la tramitación del Plan Parcial Los Viñales, en Fuensaldaña, en cuyas 85 hectáreas el grupo que dirige el político-constructor Pedro Arias pretende edificar 1.500 chalés adosados a un precio de 138.000 euros (unos 23 millones de pesetas más el IVA).
Un proyecto diseñado por los arquitectos de Candidatura Independiente (CI) bajo el concepto de vivienda útil y barata, pero con el gancho de los 283 metros cuadrados, de los cuales 160 serían para jardín.
En pocos meses, casi un millar de personas, vallisoletanos de la capital y en su mayoría jóvenes y padres de familia deseosos de facilitar con sus ahorros la emancipación de sus hijos, se han sumado a este proyecto urbanístico aportando cantidades que superan los 7.400 euros (1.200.000 pesetas).
Decenas de estas familias, que han formado cooperativa, estarán hoy frente al Consistorio de Fuensaldaña para pedir la dimisión del joven regidor de esta villa, Pablo Gobernado (PP), que tras acceder a la Alcaldía hace tan solo cuatro meses ha denegado el Plan Parcial que facilitó el anterior alcalde popular, y que respaldan los independientes -sus socios hasta este viernes en el Consistorio- y el PSOE.
Un Plan parcial que ha generado la reacción de los promotores y constructores de Valladolid (Aspriva y Aveco), que «dudando de la calidad» de las viviendas de CI, observan espectantes cómo los chalés que se edifican a menos de un kilómetro de Los Viñales, en Fuente Berrocal, duplican en precio a los de la Ciudad de la Juventud.
Unas dudas de viabilidad que no han llegado a entidades financieras como Caja Segovia, que se vio obligada en noviembre a avalar con 10 millones de euros las cantidades aportadas por los cooperativistas.
El término de Fuensaldaña, a tan solo 12 kilómetros de la capital vallisoletana, y en donde el desarrollo urbanístico apenas ha llegado, se ha convertido en un diamante en bruto de muchos intereses. Una ciudad para la discordia donde no solo está en juego el derecho al acceso a la vivienda sino el modelo de edificación reciente. |